Ingredientes (para 2 porciones)
- 1 taza de quinoa cocida
- 1 taza de garbanzos cocidos (pueden ser enlatados, enjuagados)
- 4 cucharadas de Salsa Hawaiana con Orellanas Lucetta
- ½ taza de mango en cubos (opcional)
- 2 puñados de rúgula o espinaca baby
- Jugo de ½ limón
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal, pimienta y comino al gusto
Preparación paso a paso
1. Hornea los garbanzos
Precalienta el horno a 200 °C.
Seca bien los garbanzos con un paño de cocina.
Mézclalos con sal, pimienta, un toque de comino y aceite de oliva.
Llévalos al horno por 25-30 minutos o hasta que estén dorados y crujientes.
2. Cocina la quinoa (si no la tienes lista)
Lava bien la quinoa con agua fría.
Cocina en agua con sal (proporción 1:2) durante 12-15 minutos hasta que esté suave.
Deja enfriar un poco.
3. Arma tu bowl
Coloca una base de quinoa en cada bowl.
Agrega encima rúgula o espinaca baby.
Distribuye los garbanzos crocantes, el mango en cubos y, finalmente, 2 cucharadas generosas de Salsa Hawaiana Lucetta por porción.
4. Adereza
Exprime jugo de limón por encima y añade un chorrito de aceite de oliva.
Sugerencias de presentación
- Puedes usar piña fresca en lugar de mango.
- Agrega semillas de girasol o ajonjolí para más textura.
- Si deseas proteína animal, puedes acompañar con pescado blanco a la plancha o tofu marinado.
¿Por qué funciona esta receta?
La Salsa Hawaiana Lucetta realza todos los sabores del bowl con su mezcla dulce y umami, sin necesidad de preparar aderezos adicionales. Es un antipasto versátil que eleva cualquier preparación saludable a nivel gourmet.
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